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Síndrome de Addison

Las glándulas adrenales son las encargadas de producir diferentes hormonas y se encuentran muy cerca de los riñones; por un lado, producen mineralcorticoides y, por otro lado, glucocorticoides. En el hipoadrenocorticismo, también llamado síndrome de Addison, la producción de estas hormonas está disminuida.

Esta patología, se da más frecuentemente en perras fértiles jóvenes o de mediana edad que no perros o gatos. Es más frecuente en perras fértiles que en esterilizadas.

Las causas de esta disminución de la producción de las hormonas adrenales pueden ser diversas:

  • Destrucción de la misma glándula por parte del sistema inmunitario del animal.
  • Alteraciones de la hipófisis, que es la encargada de enviar la orden (ACTH) en las adrenales para que produzcan hormonas. Si la hipófisis no funciona correctamente y no envía la orden de producción de cortisol, las adrenales no fabricarán.
  • Fármacos: a veces, tratando la patología contraria (síndrome de Cushing), en la que se administran fármacos que interactúan con la producción de cortisol, se puede provocar un Addison.

La sintomatología que suelen presentar los animales con síndrome de Addison es la siguiente:

  • Pérdida de peso.
  • Melena (presencia de sangre digerida en heces, que suelen ser de color bastante oscuro).
  • Vómitos, diarrea o anorexia.
  • Poliuria / polidipsia (orinan mucho y beben mucho).
  • Depresión y debilidad.

El principal mineralcorticoide producido por las glándulas adrenales es la aldosterona, que estimula la reabsorción de sodio, cloro y agua y la excreción de potasio a nivel del riñón. En casos graves de Addison, cuando la deficiencia de aldosterona es muy importante, podemos llegar a ver lo que llamamos «crisis Addisoniana», en la que el animal presentará pulso débil y frecuencia cardíaca disminuida junto con debilidad, depresión, temperatura baja y temblores. En casos muy graves, pueden sufrir síncopes y paradas cardíacas.

Para diagnosticar el Addison se realizarán pruebas específicas que determinan la cantidad de ACTH en sangre (que es la hormona producida por la hipófisis y que da orden a las adrenales para que produzcan cortisol) o la respuesta de las adrenales a la ACTH administrada exógenicamente.

El tratamiento de esta enfermedad consiste en administrar de manera externa las hormonas que se ven disminuidas para compensar su falta de producción.

 

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