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Protectora de animales

¿Cómo es la vida de un perro en una protectora de animales?

¿Sabes cuántas personas abandonan a sus perros en España al día? Esto lo sabe bien una protectora de animales, ya que es en gran medida, la que recibe a esos animales abandonados por sus dueños.

Somos líderes en el abandono de perros en el mundo

Las estadísticas oficiales afirman que cada cinco minutos se abandonan cuatro perritos en nuestro país, y si se acercan fechas como las vacaciones de verano o Navidad, la cifra se triplica porque los dueños de esos perros no tienen espacio ni lugar para ellos, y la forma más fácil de dejarlos a su suerte es llevarlos a una protectora de animales, que, en muchos casos, es condenarlos a no salir de ese lugar.

¿Cómo es la vida de un perro en una protectora de animales?

Sin contar con que abandonar a un perro es una tragedia para el can, puesto que es un animal completamente social y dependiente de su dueño, la vida de un perro en una protectora es muy dura porque en muchas ocasiones estos lugares no cumplen con los requerimientos del animal.

En España, la única condición para que se pueda abandonar a un perro en la protectora es que esté identificado con el chip, que tenga la vacuna y el pago de una tasa simbólica con la que supuestamente se contribuye a la estancia del animal en las instalaciones, pero en ningún momento se pregunta cuál es el motivo del abandono.

Por lo general, las protectoras no cuentan con subvenciones y se “alimentan” de las donaciones de sus socios y de las tasas que puedan cobrar, lo que hace difícil que los perros allí alojados cuenten con todo lo que necesitan, aunque haya voluntarios que hacen un trabajo excepcional con los animales realizando todo aquello que pueden para mejorar sus condiciones de vida.

Es por el motivo anterior por el que muchas veces el perro de la protectora no cuenta con la atención veterinaria adecuada, ya que al disponer de servicios mínimos, puede ser complicado que un perro siga un tratamiento, con lo que enfermar es más fácil.

Un aspecto muy importante es que un perro que esté en la perrera no cuenta con las atenciones y el cariño que podría tener si estuviese con sus dueños, con su familia, puesto que suele haber un enorme número de animales en las protectoras de animales. Esto hace que las personas que trabajan allí no tengan el tiempo necesario para cada can. Si pensamos que para un perro es fundamental el contacto con su humano, podemos entender que muchos de ellos desarrollen en las perreras problemas de comportamiento e incluso depresión.

Además, en muchos casos, esos animales están condenados a no salir de ahí. Debido al alto número de animales que habitan en cada protectora sus responsables no pueden asumir el gasto que supone alimentarlos y cuidarlos, lo que se traduce en la eutanasia de muchos animales que están perfectamente sanos. En las protectoras de España, salvo en las de Cataluña, el plazo que tienen los perros para ser adoptados es de 10 días.

¿Sabes cuál es la mejor opción? Adoptar a los perros de una protectora de animales.