REVISIONES GERIÁTRICAS EN PERROS Y GATOS

¿Revisiones geriátricas? Al igual que las personas, nuestras mascotas envejecen con el paso del tiempo, y es más frecuente que puedan desarrollar enfermedades que puedan disminuir su calidad de vida o producir la muerte.

La mejora de la medicina veterinaria y la implicación de los propietarios han permitido aumentar la esperanza de vida de los animales.

Por eso es importante realizar revisiones periódicas a nuestros animales, sobre todo a partir de los 10 años en gatos y perros de razas pequeñas, 7 años en perros de razas grandes y 5-6 años en razas de perros gigantes para así detectar posibles enfermedades a tiempo.

La detección precoz de las enfermedades relacionadas con el envejecimiento nos permite diagnosticar los problemas a tiempo y poner soluciones y tratamientos, ya que hay enfermedades que cuando desarrollan los primeros signos clínicos, ya es tarde para revertir el problema.

Un paciente geriátrico normalmente no sufre una sola afección, pero las enfermedades más frecuentemente detectadas son los tumores, las enfermedades renales, las osteoartrosis y las afecciones bucodentales.

Las revisiones geriátricas se recomienda hacerlas con una periodicidad anual.

Estas revisiones constan de una anamnesis (encuesta e historia clínica), una exploración física, de una analítica sanguínea completa y orina y otras pruebas complementarias (radiografías, ecografías, electrocardiogramas …).

En la anamnesis el veterinario preguntará al propietario para antecedentes clínicos destacables y cambios que hayan detectado en su comportamiento, hábitos alimenticios, fatiga, o problemas urinarios, intestinales o respiratorios.

En la exploración física se realiza una revisión del peso, condición corporal y del pelaje, tamaño de los ganglios linfáticos, estado bucodental, palpación abdominal para detectar aumento de órganos abdominales o puntos de dolor, auscultación cardiopulmonar y exploración ocular, dolor y movilidad articular.

Con la analítica sanguínea y de orina detectamos si hay alteraciones hepáticas, renales, urinarias endocrinas (como la diabetes o disfunciones de la glándula tiroidea), problemas metabólicos anemias o inmunosupresiones.

En las radiografías y electrocardiogramas detectamos problemas cardiopulmonares y de ritmo cardíaco.

Con las ecografías abdominales detectamos múltiples alteraciones o masas en órganos como los riñones, hígado, vejiga de la hiel o bazo; cálculos o sedimento en la vejiga de la orina; quistes o aumento del tamaño de la próstata; distensiones o cambios en la pared intestinal. Es muy útil para el diagnóstico de tumores.

A partir del resultado de la revisión, el veterinario comentará a los propietarios si se deben hacer cambios con la dieta (preparando una dieta personalizada), aumento de ejercicio diario, limpiezas bucodentales o hacer una visita con alguno de nuestros especialistas (neurólogo, traumatólogo, internista, cardiólogo)

En resumen

Realizar una revisión geriátrica de forma periódica, nos permite detectar de forma precoz enfermedades y mejorar la longevidad y la calidad de vida de nuestras mascotas.

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