La displasia de cadera es una enfermedad degenerativa que afecta la articulación coxofemoral en los perros, causándoles dolor y produciéndoles cojeras que conducen a una disminución de la calidad de vida de nuestros amigos. Preferentemente sucede en razas de tallas grandes o gigantes tales como el Golden retriever, Pastor alemán, Rottweiller, Mastín, Terranova, Dogo alemán, Labrador y otros que normalmente pesen al ser adultos por encima de los 20-25 kilos.

Estas razas o perros del tamaño descrito, por el hecho de desarrollarse tan rápidamente durante sus primeros meses de vida, este aumento de peso es soportado por los huesos de la cadera que se encuentran todavía en desarrollo (hasta aproximadamente los 14-18 meses, según la raza), y provocan que el hueso del fémur que encaja en la cadera, sufra un desplazamiento hacia el exterior, provocando la afección causante de dolor. La displasia tiene un componente de tipo hereditario, y otros factores como el sobrepeso predisponen a la aparición de los síntomas.

Displasia Cadera
Para hallar la afección precozmente, la recomendación consiste en la realización de una radiografía de la cadera (radiografía de distracción), a los cachorros a la edad de entre las 15-16 semanas de vida, y por medio de un índice de raza, poder diagnosticar la displasia de cadera y su grado. Este tipo de hallazgo precoz, sirve para tener la posibilidad de realizar una cirugía de tipo ambulatoria (Sinfisiodesis púbica) que puede llegar a corregir en algunos casos la enfermedad, disminuir su proceso degenerativo o facilitar futuras cirugías tendientes a la corrección de la afección. De esta manera, podemos contribuir a que nuestras mascotas puedan disfrutar plenamente junto a nosotros.

 

Para más información puede dejar su comentario y el Dr. Diego Ortiz o bien un especialista en ortopedia veterinaria atenderá su solicitud de manera personalizada.