Mareos y viajes

Del mismo modo que sucede en personas, nuestras mascotas también se pueden marear durante los trayectos en coche. Aproximadamente 1 de cada 6 perros sufre un cierto grado de cinetosis o mareo por movimiento, siendo más frecuente en cachorros y animales jóvenes, ya que tienen el órgano del equilibrio más inmaduro. En la mayoría de casos el problema se soluciona cuando el animal llega a tener un año.

Cómo se manifiesta el mareo?

Si después de hacer un viaje en coche nuestro peludo muestra los siguientes signos, es muy probable que esté mareado:

  • Inactividad y apatía
  • Ansiedad y estrés
  • Salivación excesiva
  • Bostezos frecuentes
  • Llantos
  • Lamerse compulsivamente los labios
  • Vómitos

Como podemos evitarlo?

Uno de los principales puntos a tener en cuenta es que marearse durante los trayectos en coche puede tener un componente emocional, por lo que el estrés o malas experiencias pueden jugar un papel muy importante. Es por este motivo que tenemos que intentar que los viajes sean una experiencia positiva.

Cuando nuestro perro o gato es pequeño hay que acostumbrarse en el coche, empezando por ponerlo en el vehículo sin comenzar, dándole algún premio o ponerle su juguete preferido. Lo ideal es empezar haciendo viajes curso y progresivamente hacerlos más largos y que no siempre impliquen una experiencia desagradable (como ir al veterinario), sino combinarlo con ir al parque o en la montaña. Tenemos que conseguir el máximo de confort posible, especialmente en viajes largos. Algunos trucos para intentar reducir los mareos son:

  • Colocar el animal mirando hacia adelante, en la misma dirección que el movimiento del vehículo. Tanto si lo llevamos dentro de un transportín o con cinturón especial, le hemos de evitar los movimientos excesivos y que esté mirando por las ventanas laterales.
  • Mantener el coche fresco y ventilado, por ejemplo bajando la ventana dos dedos, ya que el calor incrementa la sensación de mareo.
  • No darle de comer unas horas antes del viaje, como mucho un pequeño premio justo antes de salir. Tampoco dejar que beba mucha agua.
  • Mantener un ambiente agradable dentro del coche (música relajada y con el volumen controlado, hablar sin levantar mucho la voz, sacar ambientadores muy potentes, …).
  • Pasear antes de subir al coche para que esté más relajado durante el viaje.
  • Acompañarlo de su juguete preferido o su manta.
  • En viajes largos, hacer paradas cada 2 horas para que salga, pasee, beba un poco de agua y haga sus necesidades.

 

Y si todo esto no funciona?

A veces, a pesar de intentar acostumbrar nuestro peludo desde pequeño y hacer estos trucos que hemos comentado, el mareo aparece igualmente. En estos casos la solución es recurrir a nuestro veterinario, que después de una evaluación médica general del animal, nos recomendará un tratamiento para el control del mareo y los vómitos (antiemético), haciendo el viaje más agradable. Si el mareo se acompaña por sobreexcitación, puede ser interesante acompañarlo de un tratamiento relajante.