En el supuesto de que últimamente haya percibido cambios en el comportamiento de su gato, habría la posibilidad que se sienta estresado. La percepción del estrés en humanos y en gatos es muy distinta. A diferencia de las personas el estrés de los gatos no implica perturbar su paz mental. Cambios como en su rutina, una nueva marca de arena, que el propietario esté de vacaciones o una visita al veterinario pueden alterarlo. El estrés no sólo es desagradable tanto para él cómo para el propietario, sino que también puede causar problemas de salud, puesto que reduce su capacidad inmunitaria, incrementa la inflamación y provoca un efecto excesivo.
Por estos motivos, es fácil contemplar la importancia de reducir el estrés del gato tanto como sea posible.

 

Observación de los síntomas
• Cambio de comportamiento a la hora de orinar, es decir fuera de su caja o incluso encima de nuestra cama y/o sofá
• Lamerse en exceso incluso llegando hacerse manchas en el pelo
• Problemas de diarreas o trastorno digestivos
• Inquietud y maullar excesivamente
• Esconderse
• Perder el apetito

 

Como reducir el estrés de nuestro gato
• En primer lugar hay que llevarlo al veterinario para que le haga una revisión por si hubiera algún tipo de infección o tengas fiebre
• Desparasitarlo externamente, puesto que la presencia de parásitos puede producirle picores y como consecuencia estrés
• En caso de poner música en casa que no sea demasiado estridente
• Acomodarle un espacio para descansar, donde el gato esté tranquilo y alejado de los lugares donde pasa más gente
• En ningún caso gritarle, esto les estresa mucho
• Motivarlo con juguetes para entretenerlo

 

 

Para más información puede dejar su comentario y uno de nuestros veterinarios especialista en etología (comportamiento animal) atenderá su solicitud de manera personalizada.